Las unidades curriculares se organizan en relación a una variedad de formatos, en relación con las prácticas profesionales las salidas de campo enriquece el potencial formativo.
La salida de campo está dirigido a favorecer una aproximación empírica al objeto de estudio y se centra en la recolección y el análisis de información, que contribuyan a ampliar y profundizar el conocimiento teórico sobre un recorte del campo educativo que se desea conocer. El trabajo de campo favorece un acercamiento real al contexto. Así desde las ciencias naturales la salida de campo es una estrategia didáctica, pedagógica y científica que facilita la aprehensión sobre fenómenos físicos, químicos, biologícos, y de la biodiversidad y el entorno físico en el que se desarrolla, mediante la construcción del conocimiento de manera vivencial a través de la observación e interacción con la naturaleza.
